Encuentros de Diciembre: Gestión Emocional, recursos y herramientas.

Tercer y Cuarto Encuentros: Gestión Emocional II y Recursos para la solución de conflictos

En los encuentros de diciembre, hemos terminado de desenredar el complicado mapa de la “gestión emocional”, esto que, en realidad, engloba prácticamente todo lo que podamos hablar sobre crianza, y en general, sobre relaciones humanas.

Hemos compartido experiencias, buceado en lo que la “teoría” dice, desde diferentes ángulos; utilizado (o al menos intentado) el sentido común, el corazón y la imaginación… Y he aquí un resumen, a modo de guía, de lo que pudimos poner encima de la mesa de Caracoles.

Podemos hablar de tres momentos en la “gestión emocional”, o la resolución  de conflictos: Antes, durante y después (del conflicto, la dificultad, el bloqueo… ya sea de una persona adulta con una niña o niño; o entre peques)

Y para cada uno de esos momentos, podemos señalar trucos o recursos, que nos hagan la gestión de esos momentos complicados, algo menos complicados.

  1. Antes
  • Educación emocional: Nuestra propia gestión emocional, cómo resolvemos nuestros propios conflictos, y cómo vivimos, en general, nuestras emociones; parte de nuestras vivencias, nuestra educación, los mensajes que hemos recibido (y recibimos aún) de nuestra familia… Y esta forma de convivir con nuestras emociones, la transmitimos a nuestra prole, conscientemente, o no.

Tener una relación sana con nuestras emociones, tanto “negativas” como “positivas”, nos ayudará a sostener mejor las emociones de nuestras peques: Si nos permitimos sentir emoción, estamos siendo el modelo para que ellas también se lo permitan, y el mensaje que les damos, es: “Me siento ………, sí. Y está bien. Puedo sostenerlo, y al mismo tiempo, acompañarte.”

 

  • Material para jugar: Las emociones son un campo de exploración como otro cualquiera (la música, los colores, el agua, el propio cuerpo…), para nuestros peques. Si les dejamos jugar, explorar, probar, acertar, confundirse, volverlo a intentar… En un entorno seguro, como en cualquier otro campo; aprenderán a manejarlas, y a tener una relación sana con ellas: A identificarlas en ellos y en los demás, a sostenerlas, a expresarlas, y a canalizarlas de una forma constructiva.

Para ello, igual que con cualquier otro aprendizaje, necesitan tres cosas: Permiso, para equivocarse; Espacio, para explorar; y Material, para experimentar: Nuestro ejemplo, como vimos antes, es esencial. Pero también cuentos, historias, dibujos, fichas, “calendario de las emociones”,  muñecos, conversaciones… ¡Imaginación al poder!…

Y la seguridad de tenernos cerca, mientras nos necesiten, para prestarle la ayuda que requieran cuando las emociones, o los conflictos, se “compliquen” más allá de lo que estén preparados en ese momento para manejar.

  1. Durante:

Cuando el conflicto ya ha estallado (unas… ¿cien veces al día?), hay una máxima que podemos tener en la mente: CALMA…

Es la segunda de las “Siete Ces”: Conforman la actitud ideal que envía a las peques el mensaje más respetuoso y cariñoso, además de ayudarle a salir de la situación (ya sea con ella misma, o con alguien más).

  • El objetivo es ser ASAS para nuestra prole:
  • Acompañar
  • Sostener y
  • Ayudar a
  • Salir
  • … En la actitud de las “Siete Ces”:
  • Consciencia (de que está ocurriendo un conflicto)
  • Calma (esencial!)
  • Comprensión (de la situación, de la emoción, de nuestro hijo o hija, de sus motivos, de los nuestros…)
  • Consistencia (para que seamos esa “asa” que probablemente necesite, el mensaje es, “Estoy aquí”, en todas sus connotaciones: Límite, seguridad, amor, refugio…)
  • Coherencia (con nosotras mismas, con las “reglas” de casa, con lo que hemos dicho antes, con lo que estamos sintiendo, con lo que queremos o necesitamos…)
  • Corazón (estar conectadas con el amor hacia nuestr@s hij@s es la mejor manera de resolver un conflicto, sea el que sea)
  • … Y por último, Celebración. (Lo veremos en el punto 3.)
  • (Ya, pero… ¿Qué hago??) à Recursos:
  • “Lo pinto”. (Me encantó este recurso) “No, no lo tenemos… Pero mira, lo podemos pintar… ¿ves? ¿Qué te parece?”
  • El humor: A veces, reírnos de nosotros mismos funciona… desde el amor, ojo con caricaturizar…
  • Cantar. Sobre lo que ocurre, o cualquier otra cosa. Lo que funcione mejor…
  • Cosquillas: Un abrazo tenso, de contención de una actitud agresiva, por ejemplo, se puede transformar en una guerra de cosquillas… o de besos. ¡Excelente alquimia para la energía de una también!
  • “No, peeero, podemos hacer esto otro”
  • “¿Sabes qué pasa?…” Y se lo explicamos. Con nuestra mayor intención teatral. Y de mientras, ponemos el chaquetón, o salimos de casa, o sacamos el móvil del váter…
  • “¡Ah! Pero tú no sabes que…” Distracción, sorpresa. (Es importante asegurarnos que esto que digamos a continuación sea cierto… si no queremos que el conflicto sea aún mayor!)
  • “¿Sabes el cuento de ….., que no quería/ siempre quería …..?” Y le contamos la misma situación que estamos viviendo, con otros personajes. Hay versiones que recomiendan animales, o dejar el cuento/conflicto sin resolver (para promover que le busquen ellas la solución). Como nos salga y funcione, estará bien.
  • Abrazo de oso. Pueden patalear, llorar y gritar; a veces necesitan una contención firme y cariñosa, que les recuerde dónde está su cuerpo, el nuestro, y ese contacto les vuelva a conectar. Puede que tras unos minutos de abrazo, aflojemos la tensión, y entonces sean ellos los que se abracen a nosotras. Aprovechad y devolvédselo, con todo el amor. No hace falta, generalmente, hablar; no en ese momento…*
  • Salir. Físicamente, de la habitación. Poner distancia, a veces, es necesario, por nuestra propia tensión creciente. Mejor salir a tiempo, que perder el control. Respiramos, y volvemos, cuando estemos más cerca de las “Siete Ces”. Y para ellas, a veces, también puede ser un “respiro” tener la posibilidad de estar solos, y resolver por sí mismas el conflicto interior. *

*Estos dos últimos recursos, normalmente aplicados en situaciones más complicadas que los anteriores, requieren de una comprensión más minuciosa, y de un mayor cuidado al ponerlos en práctica. Si no lo veis claro, lo hablamos más.

  1. Después:
  • Celebrar. Si salió bien, por lo bien que salió. Y si salió mal, porque lo necesitamos más que nunca: A veces, cuando menos nos merecemos un abrazo, es cuando más lo necesitamos.

Es el momento de recordarles a nuestros hijos que los queremos por encima de todo, se “porten bien” o se “porten mal”; pase lo que pase.

Celebrar (con un abrazo, un postre especial, un cuento, un paseo, un baño agradable, un paseo…), sirve para alquimizar la energía potente y tensa de un conflicto, y transformarla en una energía amorosa y tranquila. De esta forma, la próxima vez que se avecine un conflicto, recordaremos esta última energía, y estaremos todos mejor predispuestos a sostener la situación, desde el amor y las “Siete Ces”.

  • Elaborar. Es el momento, una vez pasada la tormenta, de tomar lo ocurrido y usarlo para aprender: No sólo los peques, sino también las personas adultas implicadas en el conflicto.
    • Hablar: Pedir disculpas, explicar cómo nos hemos sentido, preguntar cómo están ellas, ver entre todos la forma de hacerlo mejor la próxima vez, o felicitarnos por lo bien que lo hemos resuelto esta vez. Normalmente, funciona mejor una charla breve: La mayoría de las veces, los peques pasan página, elaboran e integran muchísimo más rápido que nosotras; ¡cuidado con quedarnos “dando vueltas” a algo que ellos ya tienen claro!
    • Hacer teatro con marionetas o muñecos, “contarle” a una muñeca qué ha ocurrido… (delante de los peques, o con ellos participando también). La charla no tiene porqué ser directamente con los peques, a veces así resulta más suave y más eficaz.
    • Dibujar: Hacer viñetas con monigotes sencillos, es una forma excelente de reflejar emociones; y visualmente, los pequeños suelen captar mejor las ideas más complejas (sobre todo, las que implican carga emocional).

Hay veces, dependiendo de cómo fue el conflicto, de cómo estamos nosotras, de cómo están ellos… Que es mejor dejar esta fase de elaboración para más adelante: En un momento más tranquilo, o cuando estén más receptivos los peques; o nosotras mismas: Cuidado con nuestro estado de ánimo al abordar esta elaboración, el importante no hacerlo desde el reproche ni el enfado: Estamos, todos, aprendiendo. Se puede explicar con firmeza, pero no enfadadas. (No es lo ideal para estar bien predispuesto a aprender… Recordemos el permiso para equivocarnos). Podemos elaborar más adelante, cuando estemos todos de mejor ánimo.

En todo este tema de los conflictos, hemos abordado experiencias, situaciones y recursos que, por lo general, no tienen más (ni menos!) importancia que el crecimiento sano y natural de los niños, y de nosotras como madres y padres. Sin embargo, hay veces que los conflictos, rabietas, comportamientos agresivos… Son mensajes que nos envían nuestros peques para indicarnos que algo no va bien. Es el momento entonces de preguntarnos qué ocurre, cómo estamos nosotras, cómo está el ambiente en la familia, cómo están nuestros niños. Y si no lo vemos claro, siempre podemos pedir asesoramiento a personas especializadas en estos temas, que nos ayuden a seguir aprendiendo y retomar la armonía personal y familiar.

El martes 13 de enero, de cinco y media a siete y media, con té calentito para combatir este frío polar… Volveremos a reunirnos en la acogedora Casa Escuela Caracoles, (¡estrenando casa!);  para disfrutar de nuestra compañía y seguir tejiendo con mimo este hilo, delicado y poderoso, de la crianza desde el corazón.

Pombo estará acompañando a nuestros y nuestras peques, en la sala de juego; en un entorno cuidado que ya forma parte también de nuestro grupo de crianza.

Si quieres unirte, escribe a anavuela@hotmail.com, e indica si te acompañaría alguno de tus hijos o hijas, y su edad.

Toda la información sobre el Grupo de Crianza y otras actividades relacionadas, así como mi contacto para un asesoramiento más personalizado, puedes encontrarla en amapsicologia.org

¡Feliz Año Nuevo, lleno de Amor!

Ana Martínez Acosta

Facilitadora del Grupo de Crianza

Publicado por anavuela

Psicóloga y psicoterapeuta. Terapeuta Corporal Integrativa. Terapia individual y de familias, Crianza consciente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: