Calma, mamá…(Diez claves para educar desde el amor y el respeto)

person-731187__180

El mundo puede ponerse patas arriba.

La compra no está hecha, las camas sin hacer (camas? Ah, sí, debajo de esas montañas de ropa en diversos estados de limpieza, o camino de la desintegración…); el peque lleva siglos con mocos, y la mayor, por enésima vez, me la está montando porque no quiere el chaquetón ni a la de tres, ¡porras! ¡Si estamos a dos grados…!!!

Sí. Así es. Idílico por momentos, caótico por lo general.

Y encima, pretendemos ser mamás comprensivas,amables, respetuosas, cálidas, que que no suben la voz jamás, que se cortarían la mano antes de dar un “cachete a tiempo”. Nos hemos leído todos los manuales de crianza respetuosa, incluso de la que no lo es, para tener claro por dónde no queremos ir; asistimos a charlas, talleres; nos quedamos hasta las tantas, usualmente con algún bebé colgado de la teta, delante del ordenador leyendo a otras mamás que nos cuentan cómo, ¡¡Cómo!!!, se hace esto…

Bueno, no siempre es tan terrible. Hay momentos luminosos, bellos, en los que nuestra hija nos sonríe desde el corazón, y sabemos en el fondo de nuestra alma, que tan mal, tan mal, no debemos estar haciéndolo.

20151230_162135

 

…¿Y si no fuera tan difícil?

¿Y si hubiera una forma de criar a nuestros hijos con amor, con respeto, con ternura; y sentirnos bien dentro de este mundo de locos? (Y no hablo -sólo- del mundo de nuestra casa… Sino del resto del mundo, de puertas para fuera, que muchas veces parece confabulado en contra de nuestra confianza en la bondad del ser humano).

Yo tengo el convencimiento de que ninguna crianza con amor es posible, si no practicamos el amor hacia nosotras primero

Que sólo es posible una crianza con respeto, si nos respetamos, ante todo, a nosotras mismas

Que sólo habitando la calma, seremos capaces de transmitírsela a nuestros hijos e hijas. 

Que encontrando la forma de estar conectadas con nuestra esencia, con nuestra capacidad más pura de dar y recibir amor, todo lo demás fluye. 

Tal vez no nos haga tener el frigorífico lleno justo a tiempo, ni nos resuelva la colada, planchada y perfumada, bien ordenada en sus cajones correspondientes; ni consiga llevarse los mocos interminables, ni haga cambiar de opinión al termostato interior de nuestra hija… Pero miraremos todo esto con otros ojos.

Y, a pesar de todo, gracias a todo; nos acercaremos al sentido último de todo esto de vivir, y de dar vida… ¡Ser feliz!.

Teniendo en cuenta todo esto, escribí el artículo “Una crianza respetuosa comienza por un adulto tranquilo. Diez claves para conseguirlo”, publicado hace poco en otra página amiga. Deseando que os guste, y que os ayude a acercaros un poco más a la calma y la luz, os dejo aquí el enlace.

Y recuerda que… El poder para decidir cómo quieres ser, cómo quieres criar, cómo quieres educar…Lo tienes tú. 

image (9)

Ana Martínez Acosta

Psicóloga. Terapeuta Corporal Integrativa.
Crianza Consciente, Vida Consciente
http://www.amapsicologia.org
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s