Niñas y niños, sesenta días en casa: ¿Cómo les afecta ahora?

El confinamiento que nos cambió la vida, a ellos les afectó más.

Más, porque tienen menos tiempo vivido, menos recursos, con los que compensar lo que nos está faltando. Más, porque entienden menos. Más, porque lo que no entienden, o lo que no llegamos a explicarles, lo imaginan… Y en sus mentes, esas explicaciones pueden ser aún más terribles que la realidad.

tristeza

Más, porque perdieron el contacto con su vida: Con la escuela, con los abuelos, con el parque, con la calle, con el mercado, con la zapatería, o el puesto de la esquina. Más, porque ellos sí que no salían, para nada.

Más, porque en una niña de dos años (y de doce), dos meses es mucho, mucho tiempo de su vida. 

Más, porque tener a papá y a mamá en casa (quienes los tienen), está bien; pero no está bien si están preocupados, angustiados, estresados; encerrados “teletrabajando”, o tratando de trabajar… No está bien porque papá y mamá han estado en casa, sí, pero sin tener espacios para ellos: Ni para estudiar, ni para trabajar, ni para estar en pareja, ni para estar a solas. Y eso es MUY duro. Y tener a unos papás o mamás, en casa, pasando por momentos muy duros, es todavía MÁS difícil, para una niña, para un niño, que además SÓLO tiene esa referencia. (Lo he dicho más arriba: No han visto a nadie más…)

Claro, han hablado por teléfono, y han hecho horas y horas de videollamadas; y han visto vídeos de sus seños de la guarde o el cole; y han sentido todo ese apoyo, desde… Desde una pantalla. Que está bien, claro, pero no deja de ser una pantalla.

pippisad

El virus que nos dejó sin tribu.

Los niños y las niñas son mamíferos. (Como nosotras, personas adultas, también.). Y somos mamíferos tribales. Necesitamos la tribu para crecer, para aprender, para desarrollarnos saludablemente. Necesitamos la tribu para criar. Estar en casa, con papá, mamá, o con los dos, con hermanitos, está bien. Y no es suficiente.

En esta sociedad, en la que ya hace tiempo que no vivimos en tribu, aún mantenemos estructuran que nos la recuerdan. Que hacen algunas de sus funciones, esenciales, vitales, para la especie: Tenemos (¡teníamos!) guarderías, para que las criaturas estén juntas, retocen con otras criaturas, y también, para compartir el cuidado. Teníamos los colegios, para ofrecer otra mirada, otra forma de educar y aprender, otras referencias, a niñas y niños más grandes. Y para seguir compartiendo el cuidado. Teníamos los parques, las zonas de juego… Y, por supuesto, las familias extensas: Las abuelas, abuelos, titas, primos… Para compartir el cuidado, y diversificar las experiencias, y multiplicar el amor, hacia nuestros niños.

Y todo eso, se lo han perdido.  (Y nosotras, como familias, también).

Entonces, no vamos a engañarnos: Estos dos meses, sí, han afectado.

niñapensando

¿Y ahora, qué?

Simplemente, ahora llega el momento de sentarnos, con la relativa tranquilidad de que vamos, poco a poco, volviendo a la normalidad; y mirar a nuestras niñas, a nuestros niños. Que llevan casi tres meses creciendo sin tribu. Encerrados en casa, con mamá y papá estresados (o más o menos…). Mirarlos con amor, con admiración, con dulzura.

Y entender que, sea lo que sea que les esté pasando ahora, es normal.

Que no quieran salir. Que sólo quieran salir. Que no quieran ver a nadie. Que quieran ver a todo el mundo. Que no quieran volver a casa. Que no quieran coche. Que sólo quieran coche. Que no quieran volver al cole. Que cada día pregunten cuándo van a volver al cole. Que hayan aprendido a dejar el pañal. Que hayan vuelto a usar el pañal. Que coman de todo. Que no quieran comer nada. Que duerman mucho. Que duerman poco… Normal.

¿Que están descuadradas, sin rutina, alterados, imprevisibles, sensibles, enrabietadas…?

Normal.

¿Que están estupendas? ¡Genial! Habrá que preguntarles cómo están por dentro, también…

¿Y qué podemos hacer?

Calma. Comprensión. Y paciencia. (Que es la facultad de no perder la calma, mientras se espera).

Acompañarles, lo mejor que sepamos hacer. Mirarles, escucharles, sostener su proceso, sea cual sea, en esta vuelta al nuevo mundo de fuera.

Entender todo esto. Y hacerles entender, que lo que les sucede es normal, y que estamos ahí, para lo que necesiten. Y si no saben lo que necesitan, también. Para averiguarlo juntas.

Y si necesitamos ayuda, tenemos dudas, o no sabemos cómo hacerlo, contactar con profesionales que nos puedan orientar.

Para saber más…

¿Quieres saber más acerca de cómo acompañar a tu hijo, tu hija, en el proceso de “vuelta a la normalidad”?

No te pierdas el DIRECTO en mi página de Facebook, el viernes 29 de mayo, a las 18h (hora española).

mi hijo está bien

Y no dudes en contactar conmigo para resolver cualquier duda o preocupación. Y si lo deseas, podemos concertar una cita on-line o presencial, para mirar más de cerca vuestra situación y elegir la modalidad de terapia o asesoramiento que mejor se ajuste a lo que necesitáis.

Juntos, podremos acompañar a vuestro hijo, de la mejor manera posible. Siempre, con consciencia y corazón.

Terapia infantil familiar e individual.

 

 

Taller “Una crianza respetuosa comienza por un adulto tranquilo”

¡AFORO COMPLETO PARA EL DÍA 7 DE MAYO! Se abre una segunda edición del taller para el MIÉRCOLES 16 DE MAYO. ¡No te quedes sin tu plaza!

Taller para padres, madres y personas educadoras

“UNA CRIANZA RESPETUOSA COMIENZA POR UN ADULTO TRANQUILO:

CÓMO CONSEGUIRLO.”

Claves para desarrollar la tranquilidad necesaria para criar con paciencia y amor.

¿A quién no le ha pasado, después de leer mil libros acerca de la crianza y la educación respetuosa, que perdemos la paciencia y todos nuestros buenos propósitos se nos derrumban en un momento? Lo primero que necesitamos para criar con respeto y amor, es estar bien nosotros mismos, y a partir de ahí, todo lo demás.

En este taller, veremos las claves más importantes para gestionar el estrés que produce la crianza, desarrollando una mayor tranquilidad; y cómo podemos aplicarlas a nuestra vida para que den un resultado efectivo.

Aprenderemos a tener a punto la herramienta más importante en la educación de nuestros hijos: Nosotros mismos y nuestras emociones.

perdonate2

 

Dirigido a padres, madres y personas educadoras, de niños de cualquier edad.

Duración: 2 horas y media.

Imparte: Ana Martínez Acosta, psicóloga, especializada en familia y crianza respetuosa.

Contenidos:

  • El estrés emocional en la crianza.
  • Diez claves para desarrollar la tranquilidad en nuestro día a día.
  • Técnicas de relajación.

Fecha de realización: 16 de mayo 2018 (segunda edición del taller)

Lugar de realización: Escuela Infantil “El Lazarillo”, en el Parque Empresarial Nuevo Torneo, en Sevilla.

INSCRIPCIONES:

Teléfono:  659 29 98 82

Si deseas más información, puedes contactar conmigo en el 654 72 61 84, o escribirme tu comentario aquí abajo:

 

“Únicamente habitando nosotros la calma, seremos capaces de transmitírsela a nuestros hijos”

 

 

¡Este cole no me gusta! Diez alternativas para hacer más feliz la educación de tus hijos.

 

cole10

Criar con apego, con respeto, con consciencia, tiene estas cosas. De repente, después de haber cuidado de tu hija en un entorno familiar y cercano, durante el tiempo que las circunstancias lo hayan permitido, o hayáis considerado oportuno, llega el momento de llevarla al cole: La Educación, con mayúsculas, entra en vuestras vidas.

Y muchos de los conceptos, principio y sentires, que has estado aplicando, con más o menos éxito, en esa primera educación familiar de apego, se estrellan con más o menos fuerza, según los casos, con la realidad del sistema educativo actual.

Las circunstancias son muy diferentes, según la edad de los peques, según el nivel en el que estén ahora mismo (guardería, escuela infantil, primaria, secundaria…), según la comunidad autónoma, según el colegio, y (muchas veces, sobre todo) la persona que esté a cargo del aula de tus hijos.

Pero hay algo que no nos gusta. O mucho. Y nos ponemos a investigar, como ya hicimos a la hora de preparar el parto, o la alimentación, o el sueño; y nos damos cuenta de que hay muchas más personas, mamás, papás, profesionales de la crianza, educadores y educadoras; que tampoco están de acuerdo con muchas de las cosas que se hacen en la educación actual en este país.

De que existen alternativas y otras formas de hacerlo, que nos gustan mucho más, que nos resuenan mejor en el corazón… Y nos agobiamos.

Queremos cambiarlo todo, cambiarlo YA, y que el cole de nuestra hija nos guste tanto como ese finlandés maravilloso que vimos en aquel documental.

cole13

¿Qué podemos hacer, si sentimos que no nos gusta nuestro cole, y sentimos que la educación de nuestros hijos sería mucho mejor de otra manera?…

Aquí os ofrezco diez propuestas, de mayor a menor nivel de implicación personal, que podéis tomar para hacer algo al respecto. Empiezo por las más comprometidas: Si no te ves en esa, pasa a la siguiente. Te garantizo que al menos una, está en tu mano hacer.

Espero que os gusten, que os sirvan, y que de una forma u otra, logréis sentiros más felices en el cole de vuestros hijos… Y vuestros hijos, también.

 

 ¿Qué puedo hacer para mejorar la educación de mis hijos?

cole61. Sácalos del cole.

Llévalos a otro que te guste más. O no lo lleves a ninguno.Hay muchas familias, cada vez más, que se dedican a educar a sus hijos en casa.

Necesita de una implicación personal muy grande: No estamos hablando de no educar, sino de educarlos tú misma, en casa.

Existen planes educativos, currículum, formas de homologarlo. Hay grupos de familias que se organizan para coordinarse en la educación, y se crean “aulas” virtuales, o no, en las que varios niños participan de las mismas actividades y encuentros.

Se llama Homeschooling, y por cierto, el autor del libro que aparece en la foto más arriba, Christopher Paolini, lo escribió con dieciséis años, educado en casa de toda la vida. (Os animo a leerlo, si os gusta la fantasía, ¡es bastante bueno! Hicieron una serie de pelis, también.)

  • Para saber más sobre el homeschooling y su situación en España, puedes                     consultar en la Plataforma ALE.

 

colecrea

2. Crea tu propio proyecto educativo.

Sí, es posible. La educación, hasta los seis años, es voluntaria en España. Los niños y niñas pueden estar o no escolarizados, y pueden asistir a donde los padres o tutores decidan.

A partir de los seis, la cuestión se complica, pero no es imposible. Existen muchas formas de asociarse, formarse, investigar, proyectar, conectar con la gente adecuada, encontrar espacios maravillosos; arremangarse, y hacer un sueño realidad. (Lo sé, lo he hecho. Se llamaba Tambora, y en la actualidad sigue funcionando, aunque mi hija ya no está allí. Nosotros seguimos, explorando otros puntos de un poco más abajo…)

 

cole4

  1. Llévalos a una escuela alternativa.

    Hay muchas. En España, y en Sudamérica, cada vez surgen más escuelas infantiles con modelos educativos alternativos: Montessori, Waldorf, pedagogía activa, democrática, libre…

Como en el punto anterior, es más fácil (y más económico) encontrar escuelas para peques en edad preescolar. A partir de los seis, también puedes encontrar escuelas alternativas en algunas ciudades, con diferentes modelos educativos, que abarcan secundaria e incluso bachillerato.

En Sevilla, está creciendo el proyecto Educalibre Sevilla, para niños y niñas de seis a doce años.

Puedes mirar en Ludus, para investigar las más cercanas a tu hogar. Conozco muchas familias que han cambiado de vida y de residencia, sólo para estar cerca de una de ellas, y poder ofrecer a sus hijos esta educación.

-Si vives en Sevilla o alrededores, y quieres saber más acerca de las escuelas alternativas que existen en la zona, no te pierdas los próximos posts de AMApsicología, en los que nos asomaremos a todas ellas.-

 

colemani

  1. Participa en iniciativas de cambio a nivel estatal.

    Infórmate. Decide. Vota.

    Esta es la alternativa más versátil, en cuanto a implicación personal. Desde formar parte activa de un partido político, y defender “desde dentro” tus intereses en materias de educación; hasta hacer click en una petición online como ésta, por ejemplo, en change.org, para racionalizar los deberes en la escuela.

    Existen múltiples formas de hacer oír tu voz: Manifestaciones, asambleas populares, asociaciones de vecinos, recogidas de firmas, plataformas reivindicativas

    Si desearías que una educación diferente, más cercana a tus valores en cuanto a la crianza, fuera una alternativa real; que estuviera al alcance de todas las familias, que no fuera “alternativa”, sino pública… Entonces, pídelo. Somos muchas las que ya lo estamos haciendo. Cuantas más, mejor.

 

writing-1170138_960_720

  1. Participa en el AMPA y el Consejo Escolar de tu colegio.

    Son los espacios de participación para las familias, tienes derecho a hacerte oír, y a participar en la toma de decisiones.

    Si deseas cambiar algunas cosas, exponer tu forma de pensar, intentar mejorar la situación del sistema educativo en el colegio de tus hijos, puedes hacerlo. La representación de las familias dentro del Consejo Escolar es de vital importancia para que realmente se las tenga en cuenta. Es ahí donde hay que expresarse, donde nuestra opinión cuenta.

Las AMPAs de los colegios realizan una labor maravillosa en su papel de unión       entre la familia y la escuela. Si tienes ideas, peticiones, proyectos, críticas… Utiliza este espacio, y hazlo crecer.

 

cole11

  1. Habla con la profesora

    La gran mayoría de las maestras y maestros, son profesionales maravillosos, que han elegido esta carrera por vocación, y trabajan con ilusión por lo que creen. Tal vez no has tenido esa suerte con la profe de tu hija, o tal vez, a ella se le ha olvidado.

    Muchas veces, las circunstancias institucionales (como nos pasa a cualquiera en nuestro trabajo), nos van limitando, nos van quemando, y nos agotan la ilusión y la motivación por hacer o aprender nada nuevo.

    Muchas veces, olvidamos que las personas a cargo del aula de nuestros hijos son eso, personas, cada una con sus circunstancias personales, sus problemas y sus preocupaciones, humanas como lss tuyas.

Muchas veces, acercarnos de forma amistosa, dejando de lado nuestros posibles prejuicios, lo que nos duele, y entablar una comunicación más cercana al corazón, soluciona más problemas de lo que nunca podríamos haber imaginado.

Nos une, al fin y al cabo, lo más importante para las dos: Nuestros niños.

 

cole14

  1. Queda con las familias de la clase

    … para hacer cosas juntos, fuera del horario escolar. Proponed excursiones o quedadas, más allá de los “obligados” cumpleaños. Un picnic en un parque cercano, una merienda en casa, una salida a la playa o al campo…

Hacer grupo con las familias de la clase ayudará a tu hijo a estrechar lazos con los compañeros, y a sentir ese entorno seguro y amigable también dentro de clase.

Y a los adultos, nos ayuda a compartir inquietudes, formas de pensar y hacer las cosas, y nos enriquece ver y mostrar, que tal vez otra forma, es posible. Tal vez, además, es una buena forma de acercarse al punto 5, de fuera hacia adentro.

 

 cole2

 8. Busca actividades extraescolares interesantes.

La educación no acaba en el colegio. Existe una amplia oferta de actividades, fuera del horario y del centro escolar, que también pueden formar parte de la educación de nuestras niñas.

Encontrad alguna que os motive, que muestre valores diferentes, con un método diferente. En Sevilla, podéis encontrar actividades maravillosas relacionadas con el arte y la creatividad, muchas veces en familia (Emocionarte, Canuca), con el teatro (TransCrea), o la danza (Danza con Salud, Danza en Familia en AMApsicologia), entre otras muchas.

Granja escuelas, clubes deportivos, ludotecas, bibliotecas, centros cívicos, escuelas de idiomas, agrupaciones de boy-scouts… Hay tantas ofertas como intereses.

Haced excursiones interesantes los fines de semana, o en vuestro tiempo libre: Teatros, museos, exposiciones, parques; el campo, el río… ¡el supermercado! El mundo entero es un gran parque de atracciones, listo para descubrir.

 

cole8

  1. Educa con amor en casa.

    La vida de nuestros hijos va más allá del cole.

Existen las tardes, las noches, las vacaciones, los fines de semana. Y en cada uno de esos momentos, estamos nosotros, papás, mamás, familiares, amigos; que sí tenemos claro (más o menos), cómo queremos que sea el trato con nuestros peques. Aplícalo.

Si en el cole usan la “silla de pensar”, y no te gusta, no lo hagas en casa. Haz una “silla de los abrazos”, o una “silla de reírse”, y contrarresta.

Muestra a tus hijos que el cole es sólo una forma, un modelo de hacer las cosas, y que hay muchas más. Tendrá la riqueza de experimentar varias, y de ser libre de elegir con qué modelo quiere vivir su vida.

 

  beach-193786_960_720

 10. Deja de pelearte.

El mundo no está en tu contra. El mundo es, como es, y el cambio se da de a poquito, con personas como tú, que se levantan cada mañana pensando cómo hacer más feliz, al menos, a alguien.

Si lo que deseas es educar a tus hijos en el amor y la paz, comienza por practicarlos en ti misma, y en tu vida.

La lucha nos sirve para estar alerta. Para saber dónde queremos llegar. Pero si esa lucha se convierte en una pelea continua, que nos causa malestar, nos enfada, nos quita nuestra paz: Entonces, la lucha no estará sirviendo de nada.

Nadie puede controlarlo todo. Y hay veces, que lo mejor que podemos ofrecer a nuestros hijos, es el aprendizaje de ser feliz, a pesar de todo, por encima de todo. Se llama resiliencia, y es una de las mayores cualidades de la gente sabia, buena, y feliz.

No quiero decir con esto, que haya que dejar de luchar por lo que una quiere, considera justo, vibra con nuestro corazón. Quiero decir, que cuidado desde dónde luchamos: Desde el amor por lo que deseamos, o desde el miedo por no tenerlo. El motor de nuestro camino, estará muy unido al lugar donde llegaremos.

…¡Feliz viaje!

colesol

 

 

Ana Martínez Acosta

Psicóloga. Terapeuta Corporal Integrativa.

Educación y Crianza con Corazón

http://www.amapsicologia.org